Luisa Martínez Flores. Fotografía

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Mi inspiración me mueve a hablar de formas mudadas a cuerpos nuevos:

dioses (pués vosotros cambiasteis incluso éstos)

inspirad mi proyecto y desde el comienzo primero del mundo

dirigid mi canto sin interrupción hasta mi propia época.

                                                                                                 

Antes del mar, de la tierra y del cielo que lo cubre todo,

la naturaleza ofrecía un solo aspecto en el orbe entero,

al que llamaron Caos.

Que ese día que no tiene derecho más que a mi cuerpo,

acabe cuando quiera con el devenir incierto de mi vida; 

que yo, en mi parte más noble, ascenderé inmortal por encima

de las altas estrellas y mi nombre jamás morirá, y por donde

el poderío de Roma se extiende sobre el orbe sojuzgado la gente

recitará mis versos, y gracias a la fama, si algo de verdad hay

en los presagios de los poetas, viviré por los siglos de los siglos.

 

 

 

Aretusa

Dánae

Dafne